Posteado por: mireia | diciembre 3, 2008

Las preguntas fundamentales de la Filosofía

¿Acaso tiene sentido tu vida?

La pregunta sobre el sentido de la vida es una pregunta básica en todo ser humano, que se ha debido plantear al menos una vez. Todas estas preguntas se discurren a través del diálogo filosófico, del cual extraémos conclusiones coherentes que nos ayudan a definir una respuesta. En la pregunta sobre el sentido de la vida, está directamente explicada  la reflexión sobre el cosmos, el origen del universo. Para poder hablar sobre ello hicimos el visionado de algunos videos documentativos en clase que aportaban información extra a nuestros conocimientos anteriores sobre el tema.

 

 

Para el origen del universo, el desarrollo de la vida, y todas las preguntas sobre el sentido de la existencia de la vida hay teorías, fundamentadas en hipótesis y experimentaciones, aunque si lo pensamos, la existencia del ser humano corresponde una ínfima parta de un todo que lleva en marcha miles de millones de años, y que seguirá existiendo aunque la vida desaparezca, aunque eso no lo puedo saber con certeza, ya que cuando yo muera, el universo (desde el punto de vista que yo lo concibo) morirá conmigo. Esa gran impotencia sobre el universo y sus grandes cuestiones sin respuesta es la que te lleva a plantearte el sentido de la existencia, ¿acaso tiene alguna finalidad o dirección concreta?¿acaso significa algo?¿tiene algún valor? Es algo desconocido que se pretende averiguar, que genera un problema a la vez que un misterio, y una gran sensación de vacío al pensar en ello, puesto que no hay manera de saberlo.

A nivel individual, dejando de mirar hacia arriba, para mirar dentro de nosotros mismos, nuestra relativa corta vida en la Tierra está condicionada por muchos otros factores más pequeños pero que individualmente cobran más importancia que el mismo cosmos. La vida está llena de valores maravillosos, de sentimientos, y si no le encontramos un sentido a nuestra vida, estaremos condenados a vivir amargamente hasta el día de nuestra muerte. Por eso, soy partidaria de pensar que pase lo que pase después, ya que no tenemos poder sobre ello, y aunque suene a tópico, de aprovechar cada segundo de nuestra vida, encontrarle un sentido y disfrutarla, hasta el día en que muramos. Así, a mayor o menor escala, todo el mundo tiene una función y su vida tiene un sentido determinado, siempre. Personalmente tengo que añadir que, me niego a pasar indiferentemente por este mundo pareciendo que no hubiera vivido, por eso cada individuo aporta siempre algo, y eso cobra sentido. El sentido que le des a tu vida está estrechamente relacionado también con la felicidad, y podemos decir que todo depende también de lo que consideres vivir y del sentido que le des a la vida. ¿hay vidas mejores que otras? Definitivamente hay gente que piensa que si, basándose en que vivimos en un mundo de desigualdades, y no sólo refiriéndose a lo material. Pero, creo que la mejor respuesta como conclusión a esta pregunta que respondimos en clase es la famosa cita de Epicuro: “No es más feliz quien más tiene, sino quien menos necesita

Sin embargo, hay algo irremediable que termina con la vida y su sentido, y es la cesación irreversible de las actividades vitales, es decir, la muerte. Y respondiendo a la segunda de las preguntas fundamentales de la filosofía, corresponde a una de mis preocupaciones, simplemente porque me aterra dejar de sentir. Dejar el mundo tal y como lo conozco, para simplemente desaparecer, o quien sabe, enfrentarme a algo que es completamente desconocido, me preocupa, aunque se trate del ciclo por el que todos tenemos que pasar. Pero a pesar de esta preocupación, tengo claro que no hay que dejar que los miedos te cohíban por completo.

 

La tercera pregunta filosófica que se nos planteó abarca otro de los temas más importantes: la existencia del mal. ¿Crees que existe el mal?

Sin duda el mal existe, y está presente continuamente en cada una de nuestras vidas.

Personalmente, concibo el mal como algo externo y aislado a cualquier religión o existencia divina que justifique la existencia de un Dios bueno ante el mal.

El mal está presente de manera metafísica (identificado con la finitud de las cosas), de manera física (pues procede del funcionamiento de las leyes naturales) y moral (que tiene su raíz en el último término en la libertad de los seres humanos para elegir entre diferentes formas de acción)

 

 

Finalmente, y no por ello menos importante, se nos planteó la última pregunta filosófica fundamental, directamente relacionada con nuestra concepción del mundo utópico: ¿En qué mundo te gustaría vivir?

Al plantear la pregunta sobre un “mundo ideal”, mi primer pensamiento fue un mundo sin mal. A mi modo de ver, suprimía todas las cosas que según mi código moral son injustas o no son correctas, lo que desembocaba en un mundo igual para todos. Estuvimos debatiendo este concepto en clase, y en mayoría compartían la opinión de que el mundo ideal era éste en el que estamos viviendo. Hasta que al fin llegamos a la conclusión de que no consistía en dar una visión cerrada de nuestra propia vida y extrapolarla al mundo entero, porque es completamente falso, se tendrían que cambiar infinidad de cosas para que éste fuera el mundo ideal. Hay una gran diversidad de ideas y puntos de vista sobre cómo podría cambiar el mundo, pero en su mayoría todas coinciden en el concepto de igualdad.

Transcurridas las dos primeras clases, hice una reflexión más profunda sobre el tema. El sistema que yo estaba proponiendo como mundo ideal era un sistema claramente comunista. Pero este sistema, a pesar de tener muchos puntos a favor, tiene otros tantos en contra, puesto que frena el progreso, por lo que me plantee abrirme a otras posibilidades que no abarcaran solamente un extremo. Llegué a la conclusión de que en el mundo tiene que haber un equilibrio. No existe el bien, si no existe el mal. El gran problema de la humanidad es que esa balanza esta demasiado inclinada hacia el lado opuesto, no se hace nada por solucionarlo, y cada vez está más lejos de conseguir un equilibrio que tire más hacia el bien. Así, la solución real para poder conseguir un mundo mejor es vislumbrar esos objetivos aparentemente utópicos, y en el afán por llegar a ellos, compensar la metafórica balanza, puesto que a pesar de lo que mucha gente piensa, si que podemos cambiar el mundo, y si que podemos hacer de este lugar un lugar mucho mejor, porque podemos cambiar muchas cosas.

En conclusión, y basándome en las formas de utopía de la historia, ésta concordaría en primer lugar, con la utopía socialista utópica , que concibe el valor del ejemplo como motor de transformación hacia una sociedad emancipada.

Esta utopía, estaría combinada también con el modelo de utopía ilustrada, que consiste en la utopía pedagógica, centrada en cómo debe ser el proceso educativo para desarrollar la bondad del hombre.

 

Para concluir con estas reflexiones, quisiera concluir con un texto que leí por casualidad y cuya fuente desconozco, pero me parece que define a la perfección mi idea real de mundo utópico:

 

(…)Ojala, el cierre de la Edad Contemporánea suponga un período transitivo, pasajero, largo y fundamentado en la educación en valores humanos, absolutos todos ellos, y que den a los más de 36.000 millones de habitantes del globo, la capacidad de creación de una colipolis ordenada, donde el más puro anarquismo haga de su “dudosa” existencia, una presencia sobresaliente. Ojala. Y ojala, cada cuarto de ojo pierda un cuarto de ceguera en cada humano, y ojala, cada cuarta parte “dedicada” a la dictadura de los sentimientos, logren la adecuación del planeta a los que algunos llaman “realidad”, construyendo igualdad, construyendo legalidad (de la que no recogen códigos); porque las leyes, son para los salvajes, y los salvajes, son evitables.

Posteado por: mireia | diciembre 2, 2008

Ética y moral – ¿Existen valores morales Universales?

Cuando reflexionamos sobre esta pregunta, podemos pensar que hay cosas que según nuestro código de valores morales son injustas a nivel global, porque lo son desde el punto de vista de la mayoría de las personas. Podemos pensar que no es justo que todas las personas no sean consideradas iguales en esencia como personas, sin depender de ningún rasgo físico externo como el sexo o la raza, podemos pensar en la esclavitud o la falta de medios en países desarrollados, en la injusticia a nivel universal. Pero tratar de definir estos criterios es muy difícil. Hay muchas teorías que niegan la existencia de estos valores que rigen la moral, tal y como vimos en clase:

 

¨      El relativismo moral, consiste en afirmar que los principios de lo justo y lo bueno solo podemos encontrarlos en el interior de cada grupo determinado y sólo valen para ese determinado grupo los conceptos del bien y el mal son siempre relativos, y es completamente imposible llegar a hablar de validez universal. Existe el relativismo cultural, cuyos criterios morales dependen exclusivamente de las culturas, el contextualismo, por el cual sólo podemos juzgar un criterio bueno o malo por el contexto en el que se desarrolla, y el etnocentrismo, que afirma que solo pueden juzgarnos los miembros de nuestra etnia, que tienen una forma de vida igual a la nuestra.

¨      El escepticismo: que en esencia afirma que es imposible distinguir realmente entre lo justo y lo injusto, lo bueno y lo malo, puesto que al no poder establecer ningún criterio, y aunque tomemos decisiones, nunca encontraremos una justificación moral racional.

¨      El subjetivisimo: explica que las cuestiones morales no se sustentan en ninguna comprobación o experimentación, por tanto no pueden ser establecidos según ningún criterio claro, lo que desemboca en un desacuerdo entre los valores universales.

¨      El emotivismo: las afirmaciones morales no son ni verdaderas ni falsas, se basan en emociones y sentimientos, y afirma que la maldad o la bondad de un acto se percibe por el sentimiento que experimentamos ante él, no porque la razón nos lo muestre.

 

En mi opinión, el considerar que no hay unos valores universales morales implica que el concepto de justicia sea algo utópico, puesto que por diferencias bien sea por etnias, culturas, contextos o falta de criterios, no somos capaces de definir el bien y el mal.

Sin embargo a mi parecer todos sabemos de una manera abstracta lo que es justo y lo que es injusto, según una moral que atienda a unos valores lógicos sobre la libertad de las personas y una ética básica. Estos valores existen, no están definidos por reglas numeradas, pero el simple hecho de denominar algo justo o injusto implica que exista la justicia, y por tanto un código moral al que atenerse, y unos criterios del bien y el mal, aunque lamentablemente no se cumplan, lo que da lugar a las dramáticas situaciones que se viven día a día constantemente en el planeta.

 

 

Posteado por: mireia | diciembre 2, 2008

¿Cómo podemos conocer? – VERDAD Y REALIDAD

Si quieres conocer un edificio, ¿desde dónde lo miras?

 

 

 

Esta fue la pregunta realizada al comenzar la primera clase; para conocer un edificio, debes tener la visión más completa del mismo. Pero el acto de conocer siempre depende de dos factores cruciales: el sujeto, protagonista de la acción de conocer, y el objeto, que es aquello sobre lo que recae dicha acción. En este caso, la persona que lo examina y trata de conocerlo obviamente es el observador, y el objeto el edificio que tratamos de estudiar. Sin embargo hay infinitos puntos de vista para mirar un edificio, así que, ¿cómo podemos conocer?

Aceptando el hecho de que es posible, en mi opinión, es encontrando un equilibrio entre los dos factores cruciales que definen el conocimiento, es decir el sujeto y el objeto.

Para conocer, no debe darse más importancia a uno que a otro: en mi opinión, ni el objeto existe por si mismo independientemente del sujeto sin que este intervenga, ni la realidad que se pretende conocer depende exclusivamente de un concreto sujeto con una percepción limitada.

Así, el sujeto conoce y capta las cosas como existen, pero los objetos no se adaptan a la visión del sujeto, sino que se manifiestan tal y como son: para conocer con objetividad un objeto hay que eliminar todo prejuicio, teoría o interpretación y mediante un proceso de reflexión llegar a lo esencial y universal del objeto.

Esta forma de explicar el conocimiento se basa en la fenomenología, el modelo explicativo a mi parecer más acertado para definirlo entre los cuatro fundamentales: el realismo, el idealismo (entre los cuales la fenomenología intenta mediar) y la hermenéutica (que se acerca más a la fenomenología pero que considera los prejuicios adquiridos una fuente constitutiva del conocimiento).

 

Aclarado y discurrido la mejor manera de conocer, continuamos las clases con la siguiente tarea:

Enunciar una proposición verdadera y decir porqué.

En este punto, entramos a profundizar en el concepto de verdad anteriormente discurrido y expuesto en la entrada anterior pero en diferentes circunstancias.

De este modo comenzamos a exponer nuestras proposiciones verdaderas:

¨      Hoy es lunes: hoy es lunes porque tenemos clase de filosofía a las nueve de la mañana.

¨      Este bolígrafo pinta: lo comprobamos por comprobación o experimentación.

¨      Todos somos más altos que hace 10 años: es verdadero por evidencia; con seis años eres más pequeño que con dieciséis.

¨      El color de mi pelo es negro: por medida, en una escala de colores; o por acuerdo, ya que todo el mundo define ese color como negro.

 

Enunciando hechos que nos parecen verdaderos, hablamos sobre los diversos criterios que existen para definir la verdad, para tener algún criterio de certeza sobre la verdad que conocemos sin dejar lugar a dudas sobre la obtención de resultados verdaderos.

Los criterios que existen sobre la verdad son:

¨      La autoridad: una afirmación se acepta como verdadera por proceder de alguien a quien se concede crédito por su conocimiento en una materia

¨      La tradición: se toma por verdadero aquello que a lo largo del tiempo se ha aceptado como verdadero y goza de un apoyo popular o institucional.

¨      La correspondencia o adecuación: entre el pensamiento y la realidad. El criterio consiste en establecer una relación entre lo que se dice y lo que es, mediante comprobación experimental, por ejemplo. Lo que consideramos verdadero tiene que coincidir con la realidad empírica.

¨      La coherencia lógica: es un criterio lógico-matemático, que consiste en comprobar que no existe una contradicción entre un enunciado cuya verdad se establece a partir de otro.

¨      La utilidad: se afirma algo como verdadero cuando sea beneficioso y útil, y permita orientarnos en la realidad y avanzar en las investigaciones

¨      La evidencia: es el criterio fundamental, presentando lo evidente como indiscutible, intuitivamente verdadero, aunque a menudo sea necesario demostrarlo mediante razonamientos.

 

Sin embargo, a pesar de que existan seis criterios, en mi opinión hay solo algunos que realmente sirven para definir un concepto tan relativo como verdad.

Para empezar, estoy en desacuerdo con los criterios de autoridad, tradición y utilidad.

Un criterio de verdad impuesto por alguien a quien se le concede en crédito de conocimiento en mi opinión no es un criterio fiable, puesto que a no ser que esta verdad me sea demostrada con coherencia lógica o adecuación, no serán verdaderos a mi modo de ver. Muchísimo menos por tradición; no hace a una proposición verdadera el hecho de que se haya aceptado como verdadero durante un largo periodo de tiempo, ya que siguiendo ese primitivo criterio la tierra aún sería plana y la disposición del cosmos estaría concebida con la Tierra como centro.

La utilidad, del mismo modo, no me demuestra ninguna verdad, me parece un criterio que se sigue por conveniencia, y a mi parecer el criterio de utilidad tendría que ser sustituido por el de coherencia lógica, ya que no podemos aceptar a ciegas algo como verdadero según nos beneficie o resulte útil.

 

Por el contrario, me parecen correctos criterios como el de correspondencia o adecuación, ya que como dijo Aristóteles para definir la relación entre verdadero y falso: “Decir de lo que es, que no es, o de lo que no es, que es; eso es falso. Decir de lo que es, que es, y de lo que no es, que no es, es verdadero”

Así, para considerar lo que es y lo que no es, la verdad en sí, los criterios de coherencia lógica y evidencia son los más acertados.

 

Sin embargo, tengo que añadir, que de todas las teorías de la verdad expuestas sobre las que he leído, coincido plenamente con la teoría consensual de la verdad, independientemente de los criterios arriba expuestos:

Esta teoría expone y destaca la necesidad del diálogo para establecer una verdad.

Cuando decimos que a nuestro parecer algo es verdadero, estamos diciendo que creemos tener razones suficientes para convencer a otros de que lo que decimos es verdadero. Así, dialogando libremente sobre un tema, sin presiones externas ni la obcecación en la búsqueda misma de la verdad, sin coacciones ni trampas, pueden generar un acuerdo, estableciendo un consenso en torno a lo que tiene por verdadero.

Buscando cooperativamente una verdad, en una comunidad de interlocutores amplísima que den a entender todos los puntos de vista posibles, es posible establecer la verdad, o el concepto más acertado de ella según nuestras facultades cognoscivas.

 

Con esta teoría, se pretende explicar que la mejor forma de llegar a una verdad es dando razones lógicas y escuchando otras que pueden ser completamente posibles al igual que la nuestra, y creo que en eso se basan nuestras clases de filosofía, en la discusión de los hechos, que finalmente nos lleven a formar una verdad, a adquirir un conocimiento deduciéndolo por nosotros mismos.

 

 

Finalmente, para terminar el tema de la verdad y de la realidad, se nos expuso lo siguiente:

 

Real ó Posible

Real ó Aparente

 

Lo que quiere decir que entre Real y Posible, y Real y Aparente hay una dicotomía: los dos conceptos entran en paradoja, son completamente opuestos.

Si es real no es posible, por tanto si es real no es aparente.

 

Posteado por: mireia | diciembre 2, 2008

Pensamiento-Conocer-Grados y Posibilidad de Conocimiento

¿Qué está antes el pensamiento o el lenguaje?

 

Esta pregunta surge directamente del debate anterior, sobre el pensamiento o la verdadera realidad de las cosas.

En mi opinión, el pensamiento está antes que el lenguaje, puesto que surge antes una idea que la comunicación. Es más, antes de querer expresar algo mediante el lenguaje concebido como un conjunto de signos que creamos en acuerdo para transmitir una idea, está la idea que queremos expresar, incluso podemos decir que para crear el lenguaje, debe existir un pensamiento previo para poder crearlo, concibiendo así el pensamiento como la fuente del lenguaje. Sin embargo, ambos conceptos se necesitan recíprocamente, puesto que el pensamiento no se desarrollaría sin el lenguaje, ni al contrario.

¿Desde donde pensamos? Sin duda la capacidad de pensar viene dada por el raciocinio que caracteriza a los seres humanos, la razón, que se puede entender como la facultad y el acto de explicar algo, de argumentar en torno a algo o de justificarlo. Esta definición es entonces muy abierta, y da lugar a hablar sobre las formas de pensar de cada individuo, características individualmente o que pueden estar compartidas por colectivos que compartan las mismas ideas o principios, pero que surgen en torno a lo que un individuo percibe o conoce, y en torno a eso, va a desarrollarse su vida y la manera de verla, diferente sin duda en cada caso.

¿Qué es conocer? Entendemos este concepto como una actividad que tiene como objetivo la aprehensión de un estado de cosas de tal forma que pueda ser compartida con los demás. El afán de conocer, está estrechamente ligado con la búsqueda de la verdad, de una verdad absoluta más allá de la que percibimos en el momento, ya que conocer es siempre algo nuevo que va un poco más lejos de la idea inicial de la que partías. Esta idea de ir más allá puede incluso alejarse del los saberes científicos, puede ser concebido como saber metafísico. Este tipo de saber intenta ir siempre más allá de las explicaciones científicas, tiene como objetivo llegar a lo último, es decir, a la ultimidad. Intenta llegar a aquellas cuestiones cuyas respuestas ya no admiten seguir preguntando, a un saber absoluto que engloba la realidad por completo. Este ideal de llegar siempre más lejos es en mi opinión lo que hace que el conocimiento (concebido como el resultado de la actividad de conocer) vaya siempre más allá para intentar conocer la verdad en su totalidad.

Pero a pesar de esto, nuestras facultades para conocer son limitadas. Según un grado de conocimiento, podemos estar completamente seguros de saber un hecho concreto, por una creencia, que es una opinión asentada, y de repente ser conscientes de otro mundo completamente nuevo que no podíamos conocer hasta ese momento incluso planteándose el saber metafísico.

Con el visionado de un corto en clase, que criticaba precisamente este hecho, pudimos reflexionarlo.

El corto tiene un argumento casi idéntico al de “El show de Truman”. Se muestra a un hombre en un Reality Show al que se le muestra que su vida ha sido una farsa en todos los aspectos. Todo seguía un guión y todas las personas que habían pasado por ella eran actores que hacían un papel, así que nada era verdadero.

Esto daba mucho que pensar ¿Hasta que punto se puede distinguir la realidad de la ficción? Ejemplos similares a este hecho que podemos utilizar para reflexionar se han visto en diversas ocasiones. Durante la Segunda Guerra Mundial, la población alemana era engañada por la publicidad que emitía el régimen nazi, haciéndoles percibir y creer que todo lo que les llegaba del exterior era real. ¿Dónde están los límites?

¿Hasta que punto podemos decir que conocemos algo? Sin duda existen grados de conocimiento, pero una justificación puede no ceñirse a eso que llamamos realidad.

Así, dos personas que piensan de manera opuesta, viven dos verdades en una misma realidad que puede siquiera ser ni parecida a lo verdaderamente real.

En mi opinión, esa realidad que está por encima de todo no puede ser concebida, y no podemos pensar sin conocer algo, y por tanto nuestros criterios de verdad no pueden basarse en algo que no podemos definir como algo supremo. Debemos intentar conocer lo máximo en todos los sentidos, siempre definiendo hasta dónde llega nuestra facultad de conocer, puesto que si no existiera nunca una verdad, o lo que es lo mismo, existieran muchas realidades a la vez indefinibles, no podríamos llegar a saber nada nunca.

 

Por tanto, mi respuesta a la posibilidad de conocimiento se basa en el criticismo kantiano:

El criticismo representa la posición intermedia entre el dogmatismo (que manifiesta la actitud ingenua de quienes están seguros de conocer, pues presuponen la capacidad de nuestras  capacidades cognoscivas) y el escepticismo (que considera imposible obtener conocimientos fiables, porque piensa que nunca hay una justificación suficiente para aceptar algo como verdadero)

El criticismo expresa que es posible obtener conocimientos verdaderos, y según Kant, siempre que tratemos de aclarar hasta dónde pueden llegar nuestras facultades de conocer, y sugiere una crítica de la razón para averiguar hasta dónde se puede conocer.

 

En clase, para seguir discurriendo sobre el tema, y seguir la línea del conocimiento con la comparación entre verdad y realidad, elaboramos esta lista para las siguientes clases:

 

Enuncia:

 

Algo que sabes: soy una mujer

Algo que supones: que aprobaré el examen de Física

Algo que crees: que la humanidad acabará destruyendo el planeta

Algo que no sabes: con quién me voy a casar

Posteado por: mireia | octubre 6, 2008

El mito de la Caverna de Platón

En la clase anterior hicimos el visionado de un video que explicaba el concepto del mito de la caverna de Platón, la existencia de realidades paralelas que nosotros solo podemos vislumbrar como sombras difusas, porque metafóricamente estamos encadenados mirando hacia una pared  donde el mundo real está vagamente reflejado.

Seguidamente, después de reflexionar sobre el mito de la caverna, observamos varias series de ilusiones ópticas. ¿ Por qué? Por que nosotros percibimos una imagen distorsionada de la realidad, nos puede parecer que un segmento es distinto de otro por engaños de nuestra vista, cuando en realidad su longitud es la misma, y así con multitud de ejemplos.

Esto nos hace reflexionar sobre si todo lo que nosotros vemos es real. ¿Acaso hay otra realidad? En el caso de que esa realidad existiera, estaríamos hablando de un mundo paralelo completamente desconocido, ya que no podríamos llegar a percibirlo, y por tanto, nunca sabríamos si de verdad existe.

Esa realidad independiente es inconcebible, pero ¿ qué es realmente a lo que nosotros llamaos realidad?

Nuestra realidad es lo que conocemos, cimentada también en todos esos tipos de saberes que creemos conocer y clasificar, y que a su vez han ido evolucionando, a veces de forma drástica, cambiando todos los esquemas del mundo, al hacer frente a descubrimientos como el de la forma real de la Tierra, nuevos continentes, o la disposición del Universo, que podrían cambiar y dar paso a una realidad completamente nueva.

La realidad depende tanto de la percepción del que la concibe, que si hubiera sido otro tipo de animales, que ven o perciben diferente, como las moscas o los mosquitos, que ven como si el ojo humano viera a través de millones de lentes, o no fuera una visión espacial como la nuestra ni una percepción del color tal, los que hubieran desarrollado la capacidad de raciocinio, la realidad sería muy diferente.

Incluso la realidad de un invidente, la concepción de su mundo es diferente al mio tal y como yo lo percibo con los cinco sentidos.

 

Por último, nos planteamos la siguiente pregunta:

¿El triángulo existe porque lo pensamos? ¿O lo pensamos porque existe?

 

Si concebimos la realidad como lo hacía Aristóteles, podemos determinar que el triángulo existe porque nosotros lo pensamos, ya que no hay nada más allá de nuestra percepción.

Sin embargo, si creemos en la existencia de una realidad independiente o absoluta, diferente a la nuestra, o concebimos la nuestra como una ínfima parte de lo que constituye la realidad total imperceptible, como creía Platón, el triángulo lo pensamos porque ya existe, aunque la idea de dos mundos paralelos es inconcebible.

Entendemos el conocimiento como el saber, que consiste en conocer con certeza absoluta algo concreto en cualquier campo. Este conocimiento entonces, queda fijo en nosotros y somos capaces de transmitirlo y expresarlo, la mayoría de las veces lo hemos adquirido, y después asimilado, apoyado a su vez en un argumento consistente.

 

El conocimiento científico es entonces un tipo de saber que se limita a la ciencia, que ya fue definida en la entrada anterior. Así, puede existir otros tipos de saberes diferenciados del científico, como un saber común o general que se basa en experiencias de la vida cotidiana o un saber técnico que se basa en cómo realizar ciertas actividades.

 

Durante la clase, establecimos un diálogo sobre el saber científico relacionado con las carreras que cada uno de nosotros iba a realizar, entre las que salieron ramas como la psicología, la ingeniería, la física, medicina, biología, economía, arquitectura o ADE-

Según lo que entendemos como definición de ciencia, se podrán agrupar en carreras universitarias basadas en el saber científico o no. Según la definición que elaboré, solo las carreras basadas en saberes demostrados o expresados en términos matemáticos corresponderían con ciencias puras: la ingeniería y la física, que son matemáticas aplicadas al mundo que nos rodea.

Sin embargo, una definición más aceptada y adecuada para ciencia, es considerar la ciencia como tal cuando delimita un objeto de estudio, y sobretodo, cuando propone su propio método, entendido así como el modo de actuar o de pensar previamente planificado, ordenado y orientado a la consecución de un fin.

Así, de una manera u otra, todas estas ciencias quedan clasificadas según tipos de saber (ciencias formales o empíricas, subdivididas en lógica y matemáticas y naturales y sociales respectivamente.

 

Otro tipo de conocimiento es el conocimiento filosófico, que puede o no puede delimitarse como una ciencia, según como entendamos la definición de la misma. A pesar de eso, la filosofía es un saber riguroso sobre lo que constituye la realidad, y aunque no se puede experimentar o probar matemáticamente como algunos tipos de ciencia, no significa que la filosofía no sea un conocimiento racional y riguroso, sino todo lo contrario.

Posteado por: mireia | septiembre 25, 2008

25. Sept. 2008 – ¿Qué es la ciencia?

En las clases anteriores, siguiendo con la reflexión del saber sobre un cubo y una manzana, discutimos sobre la fuente de esos conocimientos, de donde los adquirimos: sabemos que el cubo es un cubo por deducción, y sabemos que la manzana es una manzana por experiencia.

Para poder discutir y reflexionar sobre el saber científico, cimos un video sobre el desarrollo de las leyes del universo de Kepler, de donde podemos sacar varias conclusiones: la primera, la estrecha relación de dependencia entre la observación y la teoría en la ciencia, ya que Kepler no pudo desarrollar sus leyes correctamente hasta tener los datos y observaciones científicas que Tico Brae había recogido durante muchos años de su vida. A pesar de tener una mutua desconfianza, el gran teórico (Kepler) no podía avanzar sin el gran observador (Tico) y viceversa. Así, se considera a Kepler como el creador de la ciencia, ya que fue el primero en basar sus teorías en experiencias y observaciones científicas, por lo que la ciencia se puede definir como el estudio riguroso de las cosas basado en una observación y experimentación, a menudo basada en términos matemáticos para definir una teoría o ley.

Kepler, como ya hemos dicho, elaboró las primeras leyes sobre el universo, sobre la órbita de los planetas. En un principio, antes de “observar”, él imainó e intentó construir un universo basado en órbitas circulares, organizado en figuras pitagóricas comprendidas dentro de esferas proporcionalmente perfectas. Los cálculos no eran correctos, sin embargo, ¿por qué le costó tanto a Kepler abandonar la teoría de las órbitas circulares? La respuesta fue reflexionada en clase; la geometría es la expresión de la mente divina, los círculos como figura geométrica perfecta, representación de Dios, y además una manera organizada de ver el universo. Kepler quería encontrar unas leyes coherentes y ordenadas en el uniberso, lo consiguió mediante los datos de obserbaciones, y lo encontró en las órbitas de los planetas.

Como última pregunta planteada, ¿por qué la necesidad de encontrar una ley al universo? Desde tiempos antiguos, el ser humano ha tenido la necesidad de encontrar un porqué al origen y disposición del universo, una explicación de porqué somos lo que somos, de dónde venimos, y exactamente en qué lugar nos encontramos. Siempre se ha tratado de buscar respuesta a preguntas de este tipo, ya que las respuestas constituyen una máxima necesidad ya que la ignorancia del ser humano da lugar a incertidumbre, y a veces al miedo o a sentir un gran vacío pensando la ínfima parte del universo que constituímos, y aún asi los intentos que hacemos para intentar comprenderlo en su totalidad. Muchas veces estas respuestas, al no tener ninguna base ciéntifica, se justificaban en fuerzas superiores que sólo se sustentan por la fé del ser humano en un Dios, un ser supremo que ha creado el universo que lo ha puesto en marcha y que hace que la vida sia su curso. Así, constantemente se hacen nuevos descubrimientos y avances científicos sobre lo que nos rodea, y han sido muchas las teorías y leyes que han ido evolucionando o descartando y surgiendo para intentar de encontrar unas leyes que sustenten todo nuestro mundo.

Posteado por: mireia | septiembre 18, 2008

Primera clase de Filosofía 19. Sept. 08- El saber

EN la clase pasada de filosofía, se nos planteó una pregunta aparentemente sencilla; sobre la mesa había una manzana y un cubo. “¿Qué sabeis de ESO?” y comenzamos a elaborar una lista sobre lo que sabiamos sobre esos dos objetos. Sabemos que son una manzana y un cubo. Que las dos cosas existen. Que la manzana tiene una determinada forma y características que la definen como tal, así como el cubo, un color, una textura, una apariencia, etc. Sabemos que han sufrido una determinada serie de cambios hasta ser lo que en ese momento son, que han tenido un origen. La manzana sale de un manzano, contiene semillas que daran frutos nuevos, de la misma manera que sabemos que el origen del plástico del que esta hecho el cubo proviene de la materia prima del petróleo, y tambén conocemos fórmulas matemáticas relacionadas con el cubo como figura geométrica en el espacio. COn este ejercicio, todas estas características pueden subdividirse en subgrupos, o tipos de saber: saber científico, saber filosófico, saber común etc. Así, sabemos que una manzana es una manzana porque tenemos ese conocimiento básico sin haberlo estudiado en profundidad o sin haber sacado conclusiones basadas en experimentaciones científicas. Lo mismo ocurre con el cubo, sabemos que es un cubo por saber común, pero todos los conocimientos matemáticos o demás formulas matemáticas que hemos adquirido se corresponden al saber científico o matemático.

Siguiendo el desarrollo de la clase, se dieron características basadas en lo que uno creía o pensaba, basadas en una opinión. Eso corresponde a otro tipo de saber. Y finalmente, con respecto al saber científico, se pantearon dos preguntas: ¿ Es el hecho la demostración de algo, o cuando te explican algo, es cuando realmente lo sabes? Por ejemplo, el hecho de que un boli caiga al suelo, es la demostración de que la gravedad existe, o es cuando te explican el proceso de la gravedad como una fuerza que depende del peso de un cuerpo, cuando realmente sabrías lo que es? En mi opinión, en los dos casos sabes algo, la diferencia está en que el primero es un tipo de saber común: sabes que el boli se cae hacia abajo si lo tiras. Pero realmente no sabes porqué. Por esa razón, yo creo que realmente puedes decir que lo que sabes es cierto cuando basándote en unas experiencias o pruebas científicas, cálculos matemáticos y conclusiones, sabes exactamente de lo que se trata.

La clase finalizó con la pregunta ” ¿Lo que sabemos de una manzana es saber científico o no? “, que se responde basándose en los argumentos anteriormente expuestos.

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